Cuando los abogados vienen marchando

El CPACF ha despertado. Luego de 20 años de un letargo intencionalmente provocado, ha iniciado su vida por y para quienes fue creado: los abogados que litigamos en los tribunales con sede en el ámbito de la Capital Federal.

Inexplicables causas habían convertido a nuestra Institución en un elefante dormido, en un cuasi “ministerio” en donde el matriculado sólo concurría para que “le cobraran” el bono y la matrícula, sin perjuicio de tener que presentarse, a veces muy seguido, a defenderse ante una denuncia que le llegaba ante el Tribunal de Disciplina.

Nuestro Colegio era un lugar en donde únicamente algunos privilegiados tenían acceso a los Institutos y a las Comisiones. En donde si, por ventura podía ingresarse a alguno de ellos, se hacía culto del principio de: “Más antiguo en el tiempo, mejor en el derecho” por el cual “los de siempre” eran señores feudales y los nuevos, sus siervos de la gleba.

Hoy podemos decir con todo orgullo que el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal está, por fin, convirtiéndose en “La Casa de Todos los Abogados”.

El ingreso a Comisiones e Institutos está abierto a cualquier abogado con el único requisito de tener su matrícula al día, convirtiéndose de esta forma en espacios donde todos podemos aprender y participar. Cerca de 10.000 matriculados ya se han inscripto en el beneficio de jurisprudencia vía internet gratuita, el que comenzamos a brindar en el mes de junio. Recordemos todos que los precios de las empresas que brindaban este tipo servicio oscilaban en valores de entre $100 y $150 mensuales.

Este verano, 2.000 abogados y sus familias (alrededor de 5.000 personas) han utilizado y gozado del predio de la UTPBA con acceso incluido a sus piletas, vestuarios, parrillas, canchas de fútbol, reposeras, por precios casi irrisorios. En ese mismo orden, se realizó un convenio con la Asociación Atlética Argentinos Juniors, y se encuentran en tramitación, similares con los Clubes Atléticos Independiente y Vélez Sarsfield.

Se han terminado las mediaciones “rentadas” que se efectuaban de manera prebendaria y en beneficio de unos pocos en el Centro de Mediación del CPACF, en donde ahora sólo se media para el Consultorio Jurídico Gratuito y para las pasantías de la Escuela de Mediación, aniquilándose la “competencia desleal”.

Conseguimos, en reunión con el Ministro de Justicia, Dr. Alberto Iribarne y la Secretaria del Área, Dra. Marcela Losardo que las mediaciones sigan solamente en cabeza de los abogados, haciendo una confirmación de nuestras incumbencias. Estamos en condiciones de afirmar que el criterio a seguir será que, por ejemplo en un caso de familia, queda bajo la exclusiva decisión del mediador, con la aprobación de ambas partes, la incorporación de un psicólogo que se extraerá de un registro creado al efecto. Como pueden advertir, quedarían así desterradas del proyecto de ley del Poder Ejecutivo Nacional las tan temidas figuras del “co-mediador” y de la “mediación multidisciplinaria”.

Logramos encasillar al personal, luego de varios enfrentamientos con activistas sindicales, dentro del Convenio Colectivo de Trabajo Nº 462/06, terminándose así con los ingresos a la planta de trabajadores con salarios mensuales que triplicaban, en muchos casos, los que perciben los colegas por un juicio de cuatro años de duración. Ahora, cualquiera que entre a trabajar al CPACF (con excepción, claro está, del personal técnico) lo hace con la escala salarial del convenio, léase entre $1.200 y $1.600.

Se habilitó, luego de 10 años de “clandestinidad”, el edificio que todos transitamos, puesto que es la sede central del Colegio, Av. Corrientes 1441 de la Capital Federal.

Avanzamos hacia la ampliación de la Sala de Profesionales. En efecto, los puestos serán ampliados a 47, hoy no supera los 30. Se mantendrá en el entrepiso de Corrientes 1441 y se extenderá hacia el fondo y los costados, tratando de salvar y aprovechar la mayor cantidad del material hoy existente para que sea reciclado y, entonces, utilizarlo en el mismo sitio u otros sectores del CPACF. Tenemos la profunda esperanza de inaugurar el primer día hábil de febrero de 2008.

En la misma fecha, y esta vez sí esperamos que abra sus puertas exclusivamente para los abogados, la Sucursal “Colegio Público de Abogados de la Capital Federal” del Banco de la Ciudad de Buenos Aires en la Planta Baja, donde hoy funciona el sector de Matrícula, el que será trasladado al quinto piso de la Sede Central. A tal fin, se encuentran ocupados en los planos los arquitectos del Banco y del CPACF, el acuerdo jurídico ya está consensuado y trabajado entre ambos presidentes y sus respectivos equipos técnico/jurídicos.

La Escuela de Posgrado ya es un éxito. El proyecto quedó aprobado en los primeros meses de este año. La necesidad de su existencia surgió para dar una mayor capacitación al alcance de cualquier colega, ante la deficitaria formación en las carreras de grado y el negocio montado para que sea necesario y obligatorio el tener que realizar cursos de capacitación y especialización a precios altísimos y cargas horarias incumplibles. Por otro lado, entendimos que la oferta de cursos que hasta el momento brindaba el CPACF no era suficiente ni posibilitaba la obtención de títulos oficiales que pudieran hacerse valer para concursar tanto para la actividad judicial y/o privada.

El proyecto comenzó a ejecutarse con éxito y en el escaso mes de ofrecimiento de cursos, contamos con 170 alumnos, por lo que nos vimos obligados a cerrar la inscripción quince días antes de lo previsto por extraordinaria demanda. En la carrera de Asesoramiento Empresarial hay 57 alumnos (entre ellos algún juez), otro tanto en la especialización de Derecho del Deporte, sin perjuicio de los inscriptos en Inglés, Francés, Italiano y Portugués Jurídicos (en éste último caso, único en toda la República).

Su puesta en marcha ha sido de la manera más simple, generando la menor cantidad de gastos posible: adquirimos 4 pizarrones, 2 latas de pintura, unos borradores y unas tizas. Los cargos administrativos fueron cubiertos por personal del mismo Colegio con probados antecedentes para ocupar esos lugares. Se designó un Comité Académico “de Lujo” compuesto por los Dres. Joaquín Da Rocha, Felipe González Arzac, Eduardo Baeza, Elvira Gargaglione de Yaryura Tobías, Alberto García Lema, Ricardo Nissen, Teodora Zamudio y Guillermo Fanego; quienes ejercen su actividad de manera orgullosamente honoraria.

Esperamos que, en un futuro no muy lejano, contemos con las aulas y el equipamiento necesario para que la Escuela de Posgrado del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal esté a la altura de las circunstancias y podamos ampliar la oferta de cursos, horarios y de espacios, al servicio de todos nuestros matriculados.

Hemos realizado auditoría de personal, la que comprobó que había empleados privilegiados que llegaban a percibir hasta 99 horas suplementarias al 100% mensuales; de arquitectura, por la que quedó claramente establecido que se presupuestaron $650 por m2 de reparación y “equipamiento” del edificio “clandestino” de Av. Corrientes 1455 y que se llevaban gastados $1.500 por m2, por supuesto que “sin ningún tipo de equipamiento” e, incomprensiblemente, a pesar del incremento de los valores la calidad de materiales y de obra, terminó siendo inferior a la prevista; contable, en la que se corroboró todo esto con alrededor de $500.000, que terminaron “tirados a la basura” en un sistema informático inútil y que hubo que descartar, entre otros “detalles” descubiertos.

En relación a estas auditorías, la Comisión de Notables, con los Dres. Da Rocha, Nissen, Caputo y Benzecry a la cabeza, se encuentra en estos momentos trabajando y estudiando la situación, con el objeto de llegar a un dictamen final en el que recomendarán al Consejo Directivo y a este presidente los pasos a seguir, sin descartarse ninguna posibilidad de acudir, si fuera necesario, a la vía judicial, en el fuero que corresponda.

Se realizó, el viernes 31 de agosto, la fiesta del “Día del Abogado” con la mayor concurrencia de la historia del Colegio, a pesar de haber sido boicoteada por los grupos que vinieron conduciendo a nuestra Institución desde su creación. En efecto, 10 días antes de su realización “no había más entradas para la celebración” puesto que, en esta oportunidad, quienes concurrieron fueron algunos de los verdaderos dueños del Colegio; sí, aquellos trabajadores de la abogacía de quienes la dirigencia ha dejado de servirse y, por fin, ha comenzado a servir. Esperemos que para siempre.

Reconforta ver a los colegas, en especial a los más jóvenes, con sus computadores portátiles, navegando por Internet, tanto en el bar como en el salón comedor del Colegio, puesto que desde hace un año nuestro Colegio es zona “wi-fi”.
En los próximos días comenzamos una serie de eventos conjuntos con la Asociación de Magistrados, tratando de colaborar codo a codo en la cuestión del mejoramiento del servicio de justicia y la independencia del Poder Judicial, proyectando la realización de jornadas con entrada libre y gratuita a realizarse algunas en Nuestra Casa y otras en la de los Jueces, con certificados de asistencia expedidos por ambas Instituciones.

Por gestión y promesa de campaña del equipo que conduce el Consejero de la Magistratura de la Nación por “Gente de Derecho”, Dr. Santiago Montaña, hemos motorizado y hoy es una realidad, la posibilidad de seguir por Internet –al igual que como se venía haciendo en los juicios comerciales y los civiles- los expedientes del fuero del Trabajo. Nos llena de orgullo y de satisfacción probar que, una vez más, hemos cumplido con la palabra empeñada.

Como siempre, continuamos en la batalla contra la inconstitucional, nula e inaplicable Cassaba y no pensamos, por el momento, responder ante los mediocres y reiterados ataques de índole personal que alguno de sus directivos y “otros interesados” vierten, de manera artera, hacia alguno de nosotros. Sólo les recordamos que los venimos desafiando desde 2004, como ustedes bien saben y conocen, a que debatamos públicamente sobre la “supuesta” constitucionalidad que tanto pregonan. Por supuesto, jamás han aceptado el convite.

También recordamos a otros, que hoy se rasgan las vestiduras que, cuando nuestro “Gente de Derecho” inició la lucha en soledad por la declaración de inconstitucionalidad, decían a los cuatro vientos “no se puede hacer nada, Cassaba ya es un hecho consumado y, por lo tanto, preferimos estar adentro para ver cómo podemos mejorarla”. Sí, los mismos que proclamaban la necesidad desde sus puestos de Directores en la caja, al iniciar campañas “proactivas” o se presentaban ante el Boletín Oficial de la Nación a publicar en la Sección de Avisos Pagos la nefasta autorreglamentación de una entidad local, ante el rechazo de la misma que el de la Ciudad efectuara por no estar reglamentada por el Jefe de Gobierno; esto último conforme relata la actual Inspectora de Justicia, por entonces directora del órgano oficial de difusión porteño.

En los próximos días esperamos que desde la Legislatura haya “importantes novedades” para toda la familia de los abogados, sin perjuicio que jamás bajaremos las banderas sobre la incompetencia de cualquier legislatura para dictar leyes como la de creación de Cassaba, conforme establece el segundo párrafo del art. 125 de nuestra Constitución Nacional, entre muchas otras normas.

La voz del CPACF se escucha en todos los ámbitos. En la Casa Rosada, en los Consejos de la Magistratura, en la Legislatura de la Ciudad, en la Jefatura de Gobierno, en la Cámara de Diputados, en la de Senadores y en los medios de difusión masiva.

No nos ha sido sencillo, mucho menos ha resultado “gratuito”. Algunos toleramos, día a día, que “anónimamente” se nos injurie, se nos calumnie. Hasta debimos transitar por el doloroso sendero de tener que soportar que hasta nuestros hijos sean amenazados de muerte, sea por vía telefónica o por mail; práctica tan deleznable que ni siquiera la mafia organizada la utiliza. Por todo ello, continúen ayudándonos a ayudarnos. Juntos todo es mucho más fácil y absolutamente viable. Con la participación de todos nosotros, algunas cosas se han realizado, otras van en camino y ciertas “prácticas” han sido erradicadas. Con decisión, ingenio, valentía y compromiso, todo es posible.

El Colegio está renaciendo, sigan participando con nosotros en el arduo camino de hacerlo crecer, pero esta vez sano y enhiesto. Continuemos por la erradicación definitiva de prebendas e iniquidades.




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