Abogado Ilustre: Fernando Fueyo Laneri

De la segunda mitad del siglo XX, de más nombradía internacional, ciertamente, por sus aportes a través de numerosas publicaciones al desarrollo de esa rama del Derecho.

Nació en Iquique, el 5 de diciembre de 1920, e hizo sus estudios de humanidades (hoy enseñanza media) en el Colegio San Ignacio, de Santiago. En 1939 ingresó a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, licenciándose en 1945, con su memoria “Ensayo de diccionario jurídico y razonado del Código Civil chileno”, obra valiosa, original, de madurez, que mereció las más alta calificación.

El 5 de abril de 1946 recibió su título de abogado. Alumno distinguido del recordado decano don Arturo Alessandri Rodríguez, desde 1940 hasta 1953 fue ayudante en las cátedras de Derecho Civil de esos eximios profesores que fueron don Pedro Lira, don Guillermo Correa y don Benjamín Claro. En 1952, publicó en España (Ediciones Revista de Derecho Privado) su obra magna, en tres tomos y 1.432 páginas: “Repertorio de voces y giros del Código Civil chileno”, que contiene un ordenamiento analítico y sistemático de nuestro código, muy útil para la interpretación de sus disposiciones conforme las normas en él contempladas.

En 1954, por concurso, fue nombrado profesor extraordinario de Derecho Civil en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile y al año siguiente, también por concurso, se le nombró profesor ordinario, cátedra que desempeñó ininterrumpidamente hasta 1992.

Fue particularmente creativo en el hacer universitario, estudioso del Derecho, investigador incansable y uno de los impulsores de la llamada “reforma de 1965”, que modernizó los planes de estudios en esa facultad. Ese mismo año fue designado Director del Seminario de Derecho Privado, en reemplazo de don Avelino León Hurtado, cargo que sirvió hasta 1969, y que abandonó por discrepar de los “cambios” que aquejaron y alteraron la vida académica en esa época.

Durante el desempeño de su cargo, dirigió la elaboración del “Fichero Bibliográfico-Práctico de Derecho Privado”, compuesto de miles de fichas, fuente de inapreciable para la elaboración de trabajos jurídicos mediante la utilización del fondo bibliográfico existente en la biblioteca de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile. En los Anales de la facultad aparecen consignados sus aportes y la fructífera labor por él desarrollada.

En 1988 la Universidad Diego Portales lo designó profesor de Derecho Civil, cátedra que desempeñó hasta su muerte. En esa casa de estudios pergeñó lo que sería tras su fallecimiento la “Fundación Fueyo”, importante centro de investigación, una de cuyas funciones, como aparece en sus estatutos es la de “fomentar, facilitar y, en general, desarrollar y propender al estudio del Derecho, en especial del Derecho Privado”. La fundación es actual depositaría de su magnífica biblioteca jurídica, sin duda la más completa existente en el país, compuesta por más de doce mil volúmenes, incluyendo ejemplares de tesis, memorias, publicaciones periódicas y revistas especializadas de Derecho. Además, su famoso fichero personal, temático-científico de Derecho Privado alcanzó la impresionante cantidad de 300.000 fichas, fruto de un trabajo infatigable unido a una paciencia benedictina.

No obstante tales actividades, suficientes para llenar una vida, don Fernando Fueyo se dio tiempo para ejercer la abogacía, atendiendo a una amplia clientela que acudía a él en busca de consejo y amparo de sus derechos. También participó en la administración de justicia, desempeñándose como abogado integrante de la Corte de Apelaciones de San Miguel (1983-85) y de la Corte Suprema (1992-92).

Su presencia en congresos y reuniones científicas internacionales fue muy considerada, atendidos sus trabajos y ponencias que en ellos entregaba. Especial mención merecen los concernientes a la informática jurídica, tema que le apasionaba.

Como jurista fue un autor prolífíco y de visión de futuro, preocupado de la modernización del Derecho. Una quincena de obras, que abarcan diversos materia de alto interés, dan testimonio de ello entre las cuales pueden mencionarse – además de las dos antes anotadas — su “Curso de Derecho Civil Profundizado y Comparado”, “Derecho de Obligaciones”, “Cumplimiento e incumplimiento de las obligaciones”, “Catálogo de conceptos de derecho privado”, “Instituciones de Derecho Civil Moderno”, “Teoría General de los Registros”, “Corrección monetaria y pago legal”, etc., además de un centenar de artículos aparecidos en revistas especializadas de Derecho, nacionales y extranjeras y numerosos informes en Derecho.

En pleno vigor intelectual, falleció en forma inesperada, repentinamente, en Melipilla, el 18 de enero de 1992, recién cumplidos los 72 años.




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