Familia de abogados: Los Bianchi

A mediados del siglo XIX, el arquitecto, pintor y retratista italiano Juan Bianchi Antongina formó en Chile una familia en la que se titularon varios abogados.

Sus hijos Juan y Ernesto Bianchi Tupper partie­ron con esta profesión. Juan Bianchi Tupper se recibió de abogado en 1876, para luego ingresar al Poder Judicial como juez en Vallenar y después en San Carlos.

Durante la revolución de 1891, fue nombrado ministro de la Corte de Apelaciones de Talca, pero perdió el puesto tras la caída del Presidente José Manuel Balmaceda, por lo que regresó a Santiago para comenzar el ejercicio libre de la profesión, junto a su cuñado Eliodoro Yáñez Ponce de León.

En la senda

Más adelante, retomó la carrera judicial al ser nominado juez del crimen de Santiago, cargo en que le correspondió investigar el crimen de la Legación alemana, perpetrado en 1909, resultando condenado a muerte el ex embajador alemán Germán Becker por el asesinato del portero de la sede diplomática, tras haber simulado su propia muerte.

Juan Bianchi murió en 1918 siendo fiscal de la Corte de Santiago. En tanto, su hermano Ernesto Bianchi Tupper se tituló de abogado en 1889. Fue intendente de Colchagua y ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago. En 1917, se convirtió en el primer director del diario La Nación, del cual su cuñado Eliodoro Yáñez fue uno de los fundadores.

Juan Bianchi Tupper tuvo ocho hijos con su esposa, Celia Valenzuela Silva, de los cuales dos optaron por la abogacía: Humberto y Gualterio Bianchi Valenzuela.

Después de titularse en 1903, Humberto Bian­chi Valenzuela siguió la carrera judicial, al igual que su padre, siendo ministro de las Cortes de Apelaciones de Valparaíso y Concepción, ade­más de impartir la cátedra de Derecho Procesal en la Universidad de Concepción. En 1944, fue nombrado mi­nistro de la Corte Suprema, la que presidió entre 1954 y 1957. Murió en 1958, siendo ministro del máximo tribunal.

Su hermano, Gualterio Bianchi Valenzuela juró como abogado en 1909. Fue subse­cretario de Instrucción Públi­ca, entre 1920-1925 y ejerció como abogado en distintos ministerios y en el Consejo de Defensa Fiscal, de la época. Se le recuerda como un gran civilista.

La tradición del derecho continuó con la descendencia de Humberto Bian­chi Valenzuela, quien se casó con su prima Victo­ria Bianchi Yáñez.

Así, Juan Bianchi Bianchi se tituló de abogado en 1931 para ejercer libremente la profesión en Concepción. Allí fue profesor de Derecho Procesal de la Uni­versidad de Concepción, llegando a ser director de su Escuela de Derecho y vicerrector de esa casa de estudios.

Su hermano Vicente Bianchi Bianchi también siguió la abo­gacía y obtuvo su título en 1940 para dedicarse a libre ejercicio de la profesión.

En tanto, Juan Bianchi Asta­buruaga –hijo de Juan Bianchi Bianchi- se recibió en 1962 y se desempeña como notario en Talca.

También un sobrino de Juan Bianchi Tupper –primer abogado de la familia-, Álvaro Bianchi Paz –hijo de Luis Bianchi Tupper-, se tituló de abogado en 1917. Fue notario y conservador de bienes raíces y fundador de la Asociación de Notarios, Conservadores y Archiveros de Chile.

Su hijo, Álvaro Bianchi Rosas, igualmente es abogado desde 1948 y hoy ejerce como notario en Santiago.

Otro abogado de la familia es Agustín Bianchi Barros – nieto de Juan Bianchi Tupper-, quien juró en 1946 y se dedicó a la justicia militar en la rama de Carabineros, institución en la que fue Auditor General y ministro de la Corte Marcial.

Además, fue profesor de De­recho Internacional Público en la U. Católica e impartió clases de justicia militar y derecho civil en el Instituto Superior y en la Escuela de Carabineros. Ejerció también como notario en Curepto y en Santiago, ju­bilando en 202.

Su hijo, Carlos Bianchi Laso, siguió sus pasos profesionales y se dedica al derecho inmobiliario.

Otros abogados descendientes de Juan Bian­chi Tupper son Víctor Bianchi Pacheco, dedicado al derecho tributario, y Jaime Bianchi Congreve, quien hoy se dedica al ejercicio libre de la profe­sión.




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