Mercosur Hoy

Afianzar la institucionalidad

Los principales temas desarrollados en los paneles fueron delineados durante la apertura. El director del Instituto de Derecho Constitucional del CPACF, Alberto García Lema, introdujo la problemática relacionada con la política institucional. Recordó que la actual Constitución reformada establece que los procesos de integración deben respetar el orden democrático y los Derechos Humanos. Observó que nuestra Carta Magna envía una señal a los demás países asociados en el sentido de que su sistema institucional está preparado para la creación de organismos supraestatales, que pueden dictar normas con vigencia inmediata y rango superior a nuestras leyes. En este sentido, la concepción constitucional argentina trasciende los límites de una zona de referencia comercial para llegar a determinar sectores económicos y sociales que puedan ser objeto de una administración supranacional común.

A su vez, García Lema destacó la importancia de la vinculación entre el Derecho Constitucional y el de la Integración Latinoamericana. “Esta interrelación debe procurar el afianzamiento y desarrollo de las instituciones políticas, económicas y sociales entre los países que conforman la comunidad”, aseguró.

El debe y el haber del Mercosur

El último de los expositores encargados de introducir las problemáticas a tratarse en los paneles fue el licenciado Carlos “Chacho” Álvarez.

Desde su cargo de presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, Álvarez evaluó las luces y sombras de este proyecto de integración, sus potencialidades y límites.

En primer lugar, destacó como gran mérito del Mercosur el haber contribuido con la democracia de los países del sur. Detalló su incidencia para salir del pantano de la crisis política del Paraguay en el año 2000, también se refirió a su protagonismo en las crisis bolivianas. Y consideró que la posición de los países del Mercosur fue decisiva para encontrar en esos conflictos una salida democrática institucional.

Por otra parte, Álvarez sostuvo que su firma terminó con el absurdo antagonismo entre Argentina y Brasil. “El Mercosur dejó atrás la confrontación y planteó la cooperación”, remarcó.

Otra nota muy importante que consiguió el vínculo en la región fue, según Álvarez, instalar una marca mundial, emplazarse como referencia para el resto de los países.

Álvarez también incorporó al haber del Mercosur la ampliación del comercio intraregional, sobre todo en la etapa del ´90 al ´98. “El mercado latinoamericano es aquel en que nuestras Pymes pueden vender productos con mayor conocimiento y elaboración, mientras que al mundo nosotros le vendemos en general commodities o materias primas”, aclaró. La construcción de un mercado, aun con restricciones, ha aumentado por un lado las perspectivas del comercio en la región y mejora las corrientes inversoras de otras regiones, geografías y países. “Se debe pensar que venderle a un país del Mercosur es luego venderle al conjunto. A su vez, los bloques también son muy importantes para firmar acuerdos de envergadura con otros bloques”, reflexionó el licenciado en Historia.

Hasta aquí el conjunto de cuestiones positivas que tiene la integración regional; mas en cuanto a la balanza de la problemática del Mercosur, Álvarez mencionó en primera instancia a las asimetrías estructurales: “Brasil pesa más del 70% del PBI del bloque, Argentina algo más de 20%, entonces hay una diferencia abismal entre el peso relativo de estos países y el de los otros socios, lo que aleja las expectativas de cada uno. Los países de economías muy pequeñas empiezan a poner en su agenda la posibilidad de tener tratados individuales”. Luego se extendió en la dificultad que tenemos para resolver esas desigualdades. Mientras Europa las soluciona básicamente con los fondos comunitarios, si bien el Mercosur cuenta con un aporte que muestra la voluntad de enfrentar la situación, el Fondo para la Convergencia Estructural (FOCEM), el expositor precisó que el tema tiene también un componente de carácter no estructural, de políticas públicas que es difícil superar.

Para finalizar su cuadro de situación del Mercosur, Álvarez planeó que en la actualidad se abre un nuevo momento del proyecto de integración, con predominancia no sólo de lo comercial. “Hay que avanzar en infraestructura, conectividad, ciencia y tecnología, cooperación en el conocimiento, resolución de la problemática social”, detalló. Para lograrlo, consideró que se necesitan nuevos soportes institucionales.




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