Demanda a institución por abuso de poder

Me destinaron al Regimiento número ** en Y***, Los *** como comandante de escuadra, me encontré con algo totalmente opuesto a lo que rigen las normas y disciplinas del Ejército, pasando por encima de mis principios, éticos, morales y personales.
Para que comprenda mejor, le contaré todo lo que me ha sucedido desde el día 2 de marzo , el día que llegué a la unidad, cuando aún todo era normal.

Al otro día, 3 de marzo, después de las labores habituales, el Subteniente N*** V***, junto con el Subteniente F*** W*** y el Capitán A*** A***, integrantes de mi unidad, decidieron darnos una bienvenida con un asado y mucho alcohol, yo no bebo alcohol, pero en esta oportunidad fui obligado a beber, ya que fue una orden directa. A pesar de que esa acción atenta contra mi religión y mis principios, me obligaron a seguir bebiendo, hasta quedar completamente ebrio, no acostumbrado a eso, me sentía demasiado avergonzado, mal físicamente y vomité. En esa oportunidad el Subteniente N*** V***, violó mi privacidad al meterse en mi celular y alteró números telefónicos en mis contactos.

Esa semana me molestaron por haberles contado que yo no tomaba alcohol, me insultaban y me humillaban públicamente, el día Lunes 9 de marzo aproximadamente a las 22: 00horas. Llegó a la pieza el subteniente N*** V*** y el subteniente W*** a lincharnos con fierros y palos, a atentar en contra de nosotros porque querían hacernos daño, y lo hicieron, yo quedé con lesiones en la pierna derecha y en la mano, de las cuales tengo fotografías, en ese momento, no podía quedarme sin hacer nada, así que tuve que defenderme.

Posteriormente el día jueves 12 de marzo, la unidad vuelve a realizar un asado y otra vez con alcohol, en el momento que yo me encontraba en clase de servicio, el Subteniente W*** me fue a decir que abandonara mi trabajo y acudiera al asado, por lo que yo me negué ya que me encontraba de servicio, y me quedé en mi lugar de trabajo.

Al otro día, 13 de marzo me tocaba franco, había salido de la unidad, estaba en el terminal de Los A*** para devolverme a mi casa y me llama por teléfono el Subteniente W***, informándome que el día 14 de marzo debía realizar clase de servicio, disponiendo de mi tiempo libre, porque él así lo quiso. Yo con la intención de no hacer problemas, me presenté a la unidad el día 14 de marzo, y estuve solo, ya que todos disfrutaban de sus días libres, excepto yo, cuando mi presencia no era necesaria ese día en la unidad.

Luego, el día martes 17 de marzo, realizaron otro asado, otra vez con alcohol, y otra vez soy obligado a beber, pero en esta oportunidad no lo hice, ya que cuando no era visto, botaba el contenido de la botella con alcohol a un desagüe que se encontraba cerca. Un compañero de pieza, estaba encargado del asado, y estaba tan ebrio que se quemó la mano.

Los Subtenientes antes mencionados, realizaban una mezcla de alcohol (Ron, Cerveza, Vino y Pisco) en un recipiente y querían obligarme a beber esa mezcla con todo el alcohol que nombre, no toleré la situación, me hice el enfermo y me fui a la pieza. A las 3: 00 am, siento a mis compañeros llegar al dormitorio, pero los subtenientes los llegan a sacar, pero a mí no, ya que me hice el enfermo. A mis compañeros se los llevaron del regimiento a “divertirse” con señoritas de dudosa reputación, volviendo a las 5 de la mañana, cuando a las 6: 30am debíamos levantarnos a recibir las órdenes del comandante, y mientras recibíamos las ordenes, los que estaban ebrios aún, los formaban lo más lejos del comandante para no ser descubiertos.

Al día siguiente, miércoles 18 de marzo, otra vez se enojaron conmigo porque no bebí y no salí a “divertirme” con ellos y porque me fui del asado sin que ellos me dieran la autorización, me castigaron y me obligaron a subir el cerro tres veces como forma de escarmiento por no seguir sus órdenes de beber alcohol, además debo mencionar que este castigo se realizó después de la jornada laboral.

El Jueves 19 de marzo, me dieron libre porque mi mamá tuvo una descompensación de salud, por lo que volví el Lunes 23, y en ese momento, agotado de todas situaciones anteriores, y que los Subtenientes cada vez que me veían se burlaran de mí, aguante dos días más, y el Miércoles 25 pedí la baja al capitán A*** A***, por medio de palabras, y el Jueves 26 iba a presentar mi carta al Teniente Coronel Don A*** K***, pero no me dejaron, ya que el mayor (no recuerdo el nombre) me dijo que mi caso no ameritaba su tiempo, y que mejor me retirara, le pedí hablar con el comandante nuevamente que era urgente mi caso y que necesitaba hablar con él. Pero el mayor que se encontraba ahí me negó completamente el hecho de hablarle de mi caso al comandante, luego quise entrar a la fuerza y me redujeron entre dos y finalmente me dijeron que me fuera con los papeles limpios, si seguía insistiendo me mancharían los papeles.

Si bien es cierto soy conocedor de la palabra de Dios, he participado en muchas celebraciones del Ejército, pero siempre se me había respetado mi opción de no beber alcohol, ni tampoco había recibido amenazas, ni burlas por no beber. Es por esto que en este momento me siento humillado y pasado a llevar totalmente con mi integridad, tanto física como moral.

Y me vi en la obligación de retirarme de la unidad, haciendo el retiro voluntario del Ejército.
Por eso acudo a ustedes a llevar este caso a la fiscalía militar y sacar aquéllos que le hacen mal a esa unidad. Porque lo que me pasó a mi, le puede pasar al que viene en mi lugar en el regimiento y así sucesivamente y formar un círculo vicioso del que hay que detener.

J*** B***




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