Vulneración de la integridad física y mental
El 13 de septiembre 2017 el jefe de seguridad de la tienda de retail que trabajo me golpeo llevándome engañado a un rincón fuera del trabajo en la hora de colación. El me dijo que porque le había dicho que se esperara para atender a otro cliente mientras yo estaba ocupado atendiendo a otro señor. En ese lugar al que me llevo me amenazó con que me despedirían si hablaba y si le contaba a mis amigos de que me había pegado.
Cuando sangre me fui al baño de mi trabajo y ahí estaba con otro jefe de seguridad y entre los dos me dijeron que eso me pasaba por contestar mal a la gente y que si me preguntaban que me pasó en la nariz dijera que me reventé un grano o que me pegue con cualquier cosa. Soy una persona con discapacidad visual y el miedo de quedar sin trabajo hizo que no dijera nada por dos días. Lo acuse al fin en el trabajo y no hicieron nada. Y en inspección solo dictaron orden de alejamiento. Carabineros jamás me llamaron a pesar de hacer constatación de lesiones. Ellos siguen en sus puestos y me miran y se ríen. Mis compañeros piensan que soy tonto porque no quedo en nada mis denuncias.
Me siento avergonzado, dejado solo, humillado, no me dan ganas de ir a trabajar a ver cómo se ríen de mí. Inspección del trabajo dijo en el papel que la culpa era de la empresa y que se tenía que hacer cargo con capacitaciones de respeto entre los colaboradores. Pero a la fecha solo son risas burlescas y nadie hace nada, me siguen molestando, acosando. Me mandan a vigilar con los otros guardias y ya no sé qué hacer.
Bryan
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