Herencia a los hijos por muerte de la madre
Hace unos meses atrás fallece la madre de mi esposo, sus padres estaban casados en sociedad conyugal, tienen una propiedad la cual el titular es el padre. De este matrimonio hay seis hijos; mis consultas son las siguientes:
- ¿ Qué es lo primero que procede hacer?
- ¿ La posesión efectiva, porqué?
- ¿ Quién debe o puede realizar este trámite?
- Luego de esto ¿qué porcentaje de la propiedad que le correspondía a la madre les corresponde a los hijos?
- ¿ El padre puede decidir él sólo, qué hacer con la propiedad ya sea arrendarla o venderla sin el consentimiento de los hijos?;
- De no ser así ¿se necesita el consentimiento de todos los hijos más el del padre para realizar cualquier trámite respecto de la propiedad?
- ¿ Qué pasa si no están todos los hijos de acuerdo, se realiza el deseo de la mayoría o deben ser necesariamente todos?
Mi suegro quiere arrendarle a uno de sus nietos una fracción del terreno para que éste instale un negocio para venta de gas; tras el deceso de mi suegra no se ha hecho ningún tipo de trámite respecto de la propiedad, este nieto sólo se limitó ha hablar con mi suegro quién le dió su venía, junto a tres de mis cuñados a los que se suma la madre de éste habiendo dos de los hijos que se oponen, pero los que desconocen si tienen las herremientas legales o más bien dicho los derechos legales para oponerse.
Entiendo que este nieto tiene todo listo para comenzar la construcción del local que quiere hacer en dicho lugar, planos y todo. Si los hijos pudieran decidir y accedieran a arrendarle a este nieto, éstos pueden exigir que se haga un contrato legal de arrendamiento aunque el padre no quiera, qué pasa si él le hace un contrato indefinido, los hijos lo pueden impugnar?
Mi suegro es una persona que no cuenta con ningún tipo de instrucción, a pesar que cuenta con sus facultades mentales normales al conversar con él se puede observar que no es una persona que tenga conciencia real de lo que significa tomar decisiones serias y cómo éstas pueden afectarle o beneficiarle a él, demasiado confiado fácilmente manipulable; en primera instancia algunos de estos hijos buscan salvaguardar el bienestar del padre y también el futuro derecho de los hijos sobre esta propiedad, que nadie pueda sacar un provecho de manera individual aprovechándose de la ignorancia en el buen sentido de la palabra de este padre.
Se tiene una experiencia anterior cuando vivía la madre en que le entregaron a este mismo nieto un trozo de este mismo terreno en arriendo indefinido por lo cual existe el temor que al arrendar otra fracción del mismo, termine quedándose con todo y luego no halla nada que reclamar.
Ana Cordero
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