Propietaria se queda con las garantías del arriendo

La propietaria de un departamento, persona particular, no ha devuelto la garantía por arriendo alegando que ha incurrido en gastos por reparaciones y otros por $379 mil que son superiores a los $200 de garantía.
Encima me pide que le deposite pronto la diferencia de $179 mil a su favor.
El pedido de la arrendadora lo estimo falso ya que la liquidación que hizo es unilateral.

No ha presentado documentos de sustento o pruebas indiscutibles de su reclamo.
En su liquidación ha detallado conceptos que corresponden a mejoras al departamento, desgastes por antigüedad, y no a reparación de daños que cubren una garantía.

Ha faltado a la verdad afirmando que no se le devolvieron lámparas ni bombillas eléctricas, por ejemplo. Y que devolví rotas cosas que ya estaban rotas en la entrega inicial, o que desgastes comunes por uso y antigüedad son daños por mi responsabilidad.
Anoto que me entregaron un calefón con una válvula rota. Este equipo no lo utilice hasta el segundo año de arriendo.
Cuando lo quise usar no funcionaba y yo mismo tuve que pagar la reparación porque el propietario se negó.
No se efectuó un acta de devolución dónde yo reconozca el estado del departamento cuando se entregaron las llaves.

El propio contrato tenía irregularidades que encontré a posteriori.
No se legalizaron las firmas.
Y hay otras cláusulas que muestran que el contrato estaba sesgado a favor de la propietaria o podía manipularse en mi contra.
Por ejemplo, estipular que si hay un día de atraso en el pago del arriendo el contrato queda cancelado de inmediato.
O una lista que dice que hay que devolver lámparas, bombillas eléctricas y otros.
Esta última cláusula se uso con abuso para decir que no hubo tal devolución y descontar el valor de dichos elementos de la garantía.
Otro abuso fue estipular que hay que devolver pintado el departamento sin que exista una compensación a favor del arrendador por este sobrecosto.
Y no definir reajustes al arriendo según la tasa de inflación. Los reajustes dependen de unos términos vagos que permiten cualquier flexibilidad.
La propietaria también definió que el departamento debe ser devuelto en perfectas condiciones, según su concepto, implica que ninguna reparación corre por cuenta de ella.

O sea, le carga a la cuenta del arrendatario reparaciones por desgastes naturales por el paso del tiempo. Ninguna otra corredora anterior con la cual contrate arriendo pasaba a mi cuenta dichos conceptos. Ellos mismos se hacían cargo de, por ejemplo, pintar el departamento, cambiar el calefón y otros.
O sea, la propietaria no reconoce como gastos a su cargo el mantener en buen estado el departamento. Todos estos gastos los transfiere al arrendatario. Ella solo se encarga de cobrar el arriendo.

Esta práctica esta fuera del promedio del mercado y va en contra del concepto de garantías. Contradice las responsabilidades usuales del arrendador y arrendatario.
Por mi parte, considero justos descontar algunos conceptos ciertos y razonables.
Pero veo en la propietaria una intención de negarse a devolver la garantía y utilizarla para remodelar y hacer mejoras el departamento.
No veo elementos de prueba solidos de ninguna de las dos partes.

El hermano de la propietaria, quién dijo ser el autentico propietario, visito el departamento cuatro veces en el plazo de un mes antes de la devolución, inclusive el día de la devolución, Lunes, y el Sábado anterior, y no dijo nada en contra.
Si la propietaria fuera profesional hubiera pedido mi presencia y firma de una acta de devolución luego de una inspección conjunta.
La falta de un acuerdo entre las partes sobre la devolución del departamento muestra que la propietaria quiere imponer su punto de vista parcial.
Si la propietaria dice que yo le debo dinero, entonces porque no insiste reiteradamente en cobrar la supuesta deuda? Solo ha comunicado su pedido de pago una sola vez.

Si tiene derecho a que yo le pague los supuestos daños porque no va al poder judicial a ejercer su derecho y me demanda?
Mi respuesta es que los supuestos daños son falsos, no tiene derecho, y que su declaración unilateral es falsa.

Tengo elementos de juicio para pensar que la propietaria trabaja de esta manera.
Utiliza argucias para quedarse con las garantías.
Los contratos que tiene preparados esconden cláusulas fuera del promedio de mercado y a su favor.
La propietaria aplica el concepto de “hecha la ley, hecha la trampa”.
En el fondo, este no es un problema de contratos.
Es un problema de ética profesional.
Justamente, la propietaria no pertenece a ninguna de las dos principales asociaciones de corredores inmobiliarios.

Entonces no se siente obligada a seguir sus códigos de ética.
Veo pocas posibilidades de aclarar este problema en tribunales o juzgados de policía local debido a falta de pruebas de ambas partes.
La consulta que tengo es la siguiente:
Quiero visitar a los cuatro arrendatarios actuales que he identificado de la misma propietaria.

Contarles de mi experiencia y advertirles de posibles abusos de la propietaria con los arriendos que tienen ellos.
Los potenciales arrendatarios no somos especialistas en corretaje que mandemos los borradores de contratos para análisis de abogados.
Los arrendatarios, personas comunes que no trabajamos en la materia, acostumbramos firmar modelos de contratos que ya están redactados y los suscribimos de buena fe asumiendo que la otra parte también actúa de buena fe.
La idea es advertirles, a los otros arrendatarios, que sus contratos también pueden estar fuera de los términos promedio del mercado.
Y que en especial, la propietaria puede quedarse con sus garantías si no toman precauciones.
Mi pregunta es si este proceder constituye una falta denunciable en mi contra o no.
Y como puedo realizar esta clase de advertencia sin que existan acciones en mi contra.

Carlos




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